Primera Etapa:  Evaluación y Comienzo en el Proceso de Rehabilitación: Aspectos Personales

Asegurados ya los requisitos de admisión, y habiendo cama disponible, el peticionario será aceptado en el Hogar donde encontrará un ambiente acogedor de "familia".  Si es necesario se comienza, de inmediato, su desintoxicación, con nutrientes y sauna en el Hogar.

Las responsabilidades económicas del residente comienzan lo más pronto posible.  Se le solicita, si tiene alguna entrada de dinero, que contribuya a aliviar los gastos del Hogar.  Para ello y como incentivo que recibirá según progresa en el programa, se le abre una cuenta en el Hogar donde depositará sus ingresos y de la cual podrá retirar dinero para sus necesidades personales y ahorrar dinero para cuando llegue a la cuarta etapa.  

Si un residente no tiene dinero al unirse a la "familia" ello no será obstáculo para ingresar al Hogar.  Con el tiempo se buscará otro medio para desarrollar esta responsabilidad.  

Una buena nutrición, descanso, actividades saludables y cuidado físico son los elementos esenciales durante esta primera etapa.  

Recursos:  Directora y supervisores, consejera de salud, miembros de la comunidad y/o familia, personal del Hogar, residentes, participantes en el seguimiento, clínica de salud y casa de salud.  

homeless not hopeless

Segunda Etapa: Resocialización: Aspecto “Familia” 

En esta etapa se asignan las tareas y otras responsabilidades de tal forma que el residente asiste en el mantenimiento del Hogar; este hecho promueve un sentido de dignidad, responsabilidad y de autoestima y a la vez, asegura la integración del residente en su nuevo hábitat de "hogar-familia".   Durante esta etapa los residentes participan en las reuniones espirituales que se llevan a cabo en el audio-visuales y cine-foro sobre relaciones interpersonales, autoestima, auto determinación, auto-conocimiento, desarrollo de la creatividad individual y otras destrezas de la vida.

Al mismo tiempo que los rasgos físicos, mentales, espirituales y, las condiciones emocionales, del residente se van definiendo, se le buscan las ayudas necesarias para atender las insuficiencias que evidencia, en colaboración con otras agencias.  Se le provee seguimiento de ayuda médica cuando esta se requiere.

Se comienza a conseguir toda la documentación necesaria.  Se ayuda al residente a estar en consciente, más ampliamente, de las necesidades de la comunidad, brindándole la posibilidad de aportar su ayuda a agencias, entidades y personas externas al Hogar.   

Recursos:  Siquiatra, psicólogo, directora y supervisores del Hogar, médicos, otras agencias que trabajan con deambulantes, residentes, reuniones con AA, NA, iglesias, seminarios, talleres, audio visuales y cine foro. 

Tercera Etapa: Educación Continuada, adiestramientos en tareas

En esta etapa el residente tiene la oportunidad de completar sus estudios vocacionales y/o ser adiestrado en tareas.

Se le ofrece al residente, si así lo desea, comenzar a completar sus estudios o tomar cursos que le ayuden a abrir las puertas a las oportunidades de empleo.

El adiestramiento en tareas es el logro primordial de esta etapa. Si el residente logra mantener su adiestramiento temporero de forma responsable, por lo menos por tres meses, y ha superado satisfactoriamente las primeras dos etapas sin recaídas,  puede considerársele apto para la próxima etapa. Se le ofrece una variedad de adiestramientos temporeros incluyendo: construcción, mantenimiento, secretarial, cocina, bordados, estampado computarizado y otras tareas temporeras, en el Hogar o en otros lugares supervisados por el Hogar. Igualmente, se le aconseja y orienta sobre el buen manejo de un presupuesto.

En el caso de un residente que no pueda desempeñar una tarea por impedimento físico, edad u otras condiciones u obligaciones de mayor peso, se investigan los procedimientos o formas de asegurarle un ingreso económico suficiente que le permita obtener y mantener una vivienda y cubrir sus nececesidades básicas. En todo caso se dan los pasos adecuados para conseguir la admisión en un hogar substituto o en un asilo. 

 

Recursos:  Directora y supervisores del Hogar, psicólogo, voluntarios, Centro de Servicios Comunitario, y posibles patrones. 

Cuarta Etapa: Ubicación en trabajo y vivienda permanente

El residente que ha superado las primeras tres etapas satisfactoriamente entra en la cuarta etapa con la aprobación de la Directora. Una vez aprobado este paso comienza la búsqueda de un puesto de trabajo permanente.

Tan pronto como se disponga de los documentos necesarios, el seguimiento de los casos legales se haya llevado a cabo, el residente haya obtenido un empleo, y cualquier otro problema quede resuelto, e igualmente y sujeto a que se demuestre que el residente posee las actitudes positivas y necesarias, se llevará a cabo una consulta con la directora del Hogar. Esta reunión a consulta determinará el momento oportuno para que el residente inicie los trámites para obtener su vivienda permanente con el apoyo y la ayuda que pueda necesitar. 

Recursos:  Directora del Hogar y los supervisores, Departamento de la Vivienda Pública, otras agencias de vivienda y patronos.

Quinta Etapa: Seguimiento

En esta etapa se le exhorta al "graduado" el mantenerse en comunicación con el Hogar y a convertirse en "participante en seguimiento". 

De esta forma el Hogar podrá continuar ayudando al participante en su ajuste y estabilización como ciudadano responsable.

El Hogar ofrecerá a los participantes su apoyo, cuido de sus hijos cuando sea necesario para poder cumplir con su empleo y ayuda de cualquier forma que le sea posible. El Hogar, igualmente le invita a asistir a las reuniones de "Participantes en seguimiento"y diversos actividades.

Una vez que el residente cumpla su proceso interno en el Hogar, se le considera "miembro permanente de la familia" del Hogar del Buen Pastor, por tal razón se le seguirá ofreciendo servicios de seguimiento.  

Recursos:  Directora del Hogar, otros "Participantes en seguimiento"y el staff del Hogar.