Los voluntarios son el alma y el corazón del Hogar del Buen Pastor

“Los voluntarios son los únicos seres humanos en la faz de la tierra que reflejan la compasión de la nación, el cuidado desinteresado, la paciencia y el amor al prójimo”. –Erma Bombeck.

Con estas sabias palabras de Erma Bombeck queremos destacar el excelente y desinteresado trabajo que nuestras voluntarias Marisol, Nilda y María del Carnen realizan en nuestra Tiendita JOY ern San Patricio Plaza. Ser voluntario es una forma de ser, de  estar en el mundo, de vivir. El voluntario no sólo se preocupa de sus  necesidades, sino que también se interesa de las necesidades de los  otros y se hace responsable de las soluciones. Ser voluntario consiste en adquirir un compromiso: libre y altruista. Su objetivo es desarrollar actividades que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los diferentes grupos de personas a los que va dirigido el voluntariado. Ser voluntario implica poner por obra unos valores y unas competencias que son requeridas en las actividades de voluntariado, así como una serie de deberes hacia la organización en la que presta la acción voluntaria.

En el Hogar del Buen Pastor nos sentimos muy orgullosos del trabajo de todo nuestro equipo de voluntarios y nos reafirmamos que  ser voluntario significa ser diferente a los demás, porque ayudar te cambia la vida, nos hace más humano, más sensibles y más tolerantes a todo y a todos. Podemos afirmar que, si en el mundo hubiera más voluntarios, el mundo sería en poco tiempo un lugar mejor para vivir, con más empatía, porque ayudar a otras personas de nuestro entorno o al viajar y conocer otras culturas nos olvidamos de los prejuicios y diferencias culturales y nos veríamos los unos a los otro como lo que realmente somos: humanos.